Electronicología: la ciencia que estudia la reparación electrónica

 

La electronicología es la rama de la electrónica que se centra en la reparación.

Igual que la ingeniería electrónica, pertenece a la misma ciencia: la electrónica.

Pero la ingeniería se centra en “ingeniar”, es decir en pensar, diseñar y crear nuevas soluciones técnicas.

 

 

La principal limitación de la formación convencional en este campo, es que no ha previsto una especialidad centrada en la reparación.

Vivimos en un mundo impregnado de tecnología.

La electrónica forma parte de nuestra ropa, nuestros vehículos, nuestras casas, incluso de nuestros cuerpos.

Cada vez hay más personas cuya vida depende de un dispositivo electrónico, sea un marcapasos, un tensiómetro, o un glucómetro.

El deporte, el transporte, las comunicaciones…

Todos los sectores tienen algo en común: la electrónica.

Y toda la electrónica tiene algo en común: que se avería.

Paradójicamente, en un mundo cada vez más electrónico, la reparación es menos habitual.

Tiramos lo que deja de funcionar, por varios motivos:

Es evidente que en muchos sectores, reparar es poco rentable, o simplemente no hay interés.

Pero hay muchas industrias, cada vez más, donde se necesitan buenos técnicos de reparación.

Hay muy pocos técnicos que ganan mucho dinero por reparar

Y no es porque sean muy buenos, que lo son, sino porque no hay más técnicos.

Vivimos una época en la que no se potencia la reparación, ni actual ni futura.

Como he dicho, el sistema educativo tradicional no ofrece formación al respecto.

Ni siquiera hay una palabra para separar esta rama de la ciencia.

En medicina, la rama análoga a la ingeniería es la biomedicina.

Sin embargo, la mayoría de ramas se dedican al estudio del cuerpo y sus enfermedades.

Es decir, la medicina está enfocada principalmente a la reparación y mantenimiento del cuerpo.

Tiene su lógica, porque el cuerpo se crea y se repara solo, hasta cierto punto.

Pero en electrónica, sucede todo lo contrario.

Hay que diseñarlo y construirlo todo desde la nada.

Eso no significa que una vez creada, una placa electrónica no necesite reparación ni mantenimiento.

Todo lo contrario, la electrónica falla, y mucho.

La formación está desequilibrada

El problema está en que se atiende mucho a una rama, y se desatiende a la contraria.

Igual que en la medicina no todo el mundo estudia biomedicina, en electrónica no todo el mundo debería estudiar ingeniería.

Evidentemente, todas las especialidades tienen una base común.

Tanto en medicina como en electrónica, no hay duda.

Pero es cierto que estudiar lo que no vas a aplicar es perder el tiempo.

No digo que no esté bien saber mucho sobre un tema.

El problema es dejar de estudiar lo que necesitas para aprender lo que no necesitas.

Un ingeniero debe plantear, calcular y diseñar desde cero.

Necesita unos conocimientos y herramientas enfocados a la creación.

Pero un técnico de reparación no va a crear ese producto desde cero.

Por supuesto que si sabe cómo se ha creado, tendrá más facilidad para repararlo, pero no es esencial.

Igual que un cirujano no necesita saber cómo se ha diseñado un marcapasos para poder implantarlo.

Para mí, la clave es saber identificar qué conocimientos son esenciales para cada rama.

Después, hay que crear formaciones que proporcionen esos conocimientos.

Y sobre todo, no obligar a un técnico de reparación a aprender ingeniería para poder dedicarse a reparar averías.

Igual que no se obliga a un mecánico de reparación del automóvil a saber diseñar y fabricar un vehículo.

Vamos a ser prácticos

Si para poder reparar debo estudiar una ingeniería, quizás abandone ese camino.

No he estudiado ninguna carrera universitaria.

Nunca me ha hecho falta.

Me hubiera gustado, pero por diversas circunstancias primero no quise, después no pude, y ahora ni me lo planteo.

Me he formado por otras vías, no sé si con mayor o menor esfuerzo.

Llevo más de veinte años reparando, y se me da muy bien.

He enseñado a reparar a ingenieros titulados.

Así que nadie va a convencerme a estas alturas de que no se puede reparar sin pasar por una ingeniería.

El sistema educativo tiene muchas carencias, en eso creo que estamos todos de acuerdo.

Sobre todo en el sector universitario.

Las universidades no se han adaptado a la realidad social, empresarial, laboral, o como quieras llamarlo.

Siguen ofreciendo formaciones sin apenas salidas profesionales.

Las universidades son empresas que necesitan clientes, como yo, o como cualquier empresa o autónomo.

El problema es que se ha creado un círculo vicioso.

 

 

Así funciona, y como el negocio va muy bien así, ninguna universidad se arriesga a crear algo nuevo, salvo que sepa que la inversión está asegurada.

Esto hace que las necesidades del mundo real tarden en llegar al mundo académico.

Lo hemos visto con la informática.

Lo que se enseña en las universidades, a menudo está obsoleto.

Cuando el estudiante termina su carrera, lo que aprendió en primero puede que ya ni exista, o casi nadie lo use.

Y eso que el sector de la informática es de lo que más rápido evoluciona en el mundo universitario.

Gracias a que es un sector que “hierve”, y si las universidades no crean formaciones, lo hacen las propias empresas, o aparecen nuevas escuelas o academias.

Lamentablemente, en el sector de la reparación electrónica, la formación es poca, y la competencia es baja.

Digo desgraciadamente, aunque al dedicarme yo a la formación en reparación electrónica debería estar frotándome las manos.

Pero ocurre justo lo contrario.

Igual que en el sector universitario, la gente compra lo que está de moda, la formación en reparación electrónica no tiene una gran demanda.

Hay empresas dispuestas a pagar mucho por los servicios de un buen técnico.

Pero hay pocas personas motivadas a convertirse en ese técnico.

No está de moda, no se ve en la televisión.

Parece más fácil llegar a ser el mejor futbolista del mundo, que prepararse para reparar placas electrónicas.

Ha llegado la hora de hacer algo

Si me sigues desde hace tiempo, ya me habrás oído decir esto antes.

Se puede ganar mucho dinero reparando placas electrónicas.

Además, se puede ser un profesional muy valorado por las empresas.

Puedes trabajar en sectores muy interesantes.

No me lo invento, lo he vivido.

Me encanta ayudar compartiendo mi conocimiento.

Si no me gustase, podría estar ganando mucho dinero reparando placas.

Y no me considero un gurú, tengo mucho que aprender, y estoy lejos de ser el número uno, incluso el mil.

Por eso sé que no es tan difícil ser un gran técnico, valorado a nivel profesional y económico.

Creo que lo que falta es dar la vuelta a la rueda.

Intentar que las instituciones académicas se den cuenta de que la reparación necesita una formación específica.

Que la ingeniería está muy bien, pero la reparación es otra cosa.

Por eso hace falta una palabra, un nombre que separe la ingeniería de la reparación electrónica.

Así que me la he inventado.

La palabra es… (redoble de tambores…)

ELECTRONICOLOGÍA

Vale, ya sé que ya lo había dicho al principio, pero me he venido arriba

No todos los días se inventa uno una palabra.

La electronicología es la medicina de la electrónica.

Es la metodología que se usa para analizar, diagnosticar y reparar una avería.

Esta metodología se compone de un montón de técnicas, estrategias y pasos que se combinan de distinta forma en cada caso.

Es un campo tan extenso, que merece la pena desgranar toda la información en muchas pequeñas partes.

Incluso, cada parte de la electronicología podría ser un oficio en sí mismo.

Es decir, una persona podría dedicarse a una sola parte específica dentro de esta ciencia.

Estamos acostumbrados a los pequeños talleres, donde un técnico lo hace todo.

Y esto es y será lo habitual.

Pero eso no significa que no haya lugar para los especialistas.

Igual que en medicina tenemos los centros de salud, donde los médicos de familia resuelven la inmensa mayoría de problemas.

Aun así, vemos médicos expertos, no solo en endocrinología, sino en una sola enfermedad de una sola glándula, como la diabetes, por poner un ejemplo.

Es cierto que en proporción con los médicos de familia no se dan muchos casos en los que se recurra a ellos, pero como hay pocos, tienen trabajo de sobra.

En próximos artículos seguiré hablando más sobre este tema, así que me interesa mucho que participes con tu opinión.

¿Crees que algún día existirá una carrera universitaria o un máster sobre electronicología, como la ingeniería robótica o mecatrónica?

¿Qué crees que se debería enseñar en esta carrera?

¿Te gustaría que en tu tarjeta de visita pusiera electronicólogo?

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